Este reserva, creada en 1927, constituye uno de los grandes santuarios de Sudáfrica para la fauna salvaje. Considerada uno de los mejores enclaves para los safaris fotográficos, Mala-Mala alberga una más que interesante vida salvaje albergando en sus interior a los solicitados ”Big 5”.

Está considerada como la 5ª reserva privada más grande del país con una extensión de 13300 hectáreas. Se ubica al oeste del gran Parque Nacional de Kruger con el que comparte frontera no cercada durante 19 kms y también colinda con la Reserva de Sabi Sand.

Inicialmente, allá por 1922 la Reserva de Sabi Sand cubría una extensión del doble de lo que hoy ocupa el Parque Nacional de Kruger. Cuando en 1926 se creó la Ley de Parques Nacionales, dicha reserva se dividió constituyendo parte de esa división lo que hoy es el Kruger que fue constituido como parque nacional. Un año después, parte de la región que no fue catalogada como parque se destinó como refugio de vida silvestre ya que su valor era escaso como tierra de cultivo. En 1929 un tal William Campbell adquirió Mala-Mala por algo menos de 4000 libras. En los primeros años la reserva era utilizada como coto privado de caza donde acudía la realeza. En 1962, ya muerto su propietario, Mala-Mala pasó a manos de su hijo quién adoptó un cambió que resultaría decisivo para el futuro de la reserva, cambiar las escopetas por las cámaras fotográficas. La era de los safaris fotográficos habían comenzado. Dos años después la reserva fue vendida a una compañía propiedad de un tal Michael Rattray y la reserva empezó a funcionar como destino de lujo para bolsillos pudientes.

Hoy en día la reserva constituye un importante bastión de la fauna salvaje y es frecuente ver documentales de importantes cadenas como National Geographic entre otras rodando documentales en su interior. La caza deportiva ya no está permitida, con lo que los animales vagan libremente por la reserva. Los responsables del parque ofrecen 2 itinerarios diferenciados para efectuar los safaris según estemos en verano o invierno. Gracias a la ausencia de vallas entre la reserva, el Parque Nacional de Kruger y la Reserva de Sabi Sand los animales vagan libremente de un lado para otro.

La reserva está constituida por diversos tipos de habitats desde densos bosques ribereños, pasando por regiones de sabanas abiertas o zonas de afloramientos rocosos.

Para acceder a la reserva, la compañía Federal Air cuenta con dos vuelos diarios desde el aeropuerto internacional O´Tambo de Johanesburgo hasta la reserva, uno a las 09:15 y otro a las 12:40. Desde Mala-Mala hasta la capital también existen dos vuelos diarios. El precio ronda los R2500.00 por persona. También se puede acceder por carretera. La reserva dista a unas 5 hrs y media de Johanesburgo (unos 540 kms). Desde la capital hay que tomar la autopista N4 en dirección Nelspruit y luego continuar por la R40 en dirección Hazyview, una vez aquí tomar la R536 hacia Skukuza (puerta de entrada al Parque Nacional Kruger) a unos 37 kms. Desde aquí hasta la reserva unos 30 kms de distancia. El precio de entrada del vehículo es de unos R110 y las puertas de entrada cierran a las 22 pm

Las lluvias en esta región del país se suelen dar en los meses de verano (octubre-marzo) que es cuando las temperaturas son más elevados pudiendo llegar a superar los 40º

Más información de la reserva en Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla. o www.malamala.com

 

Parques y Reservas

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