No hay mejor lugar en el planeta para observar la vida salvaje que el Masai-Mara. Ocupando la parte norte del Parque Nacional del Serengeti tanzano, la mas famosa de las reservas keniatas posee también una de las mayores concentraciones de vida salvaje del mundo. Masai-Mara es el "parque de los parques en Kenia" (a pesar de no tener la catalogación de parque sino de reserva al estar habitado por los masai). Sus suaves colinas tapizadas por amplias praderas salpicadas de arboles solitarios, las aguas chocolateadas del salvaje río Mara donde retozan los hipopótamos y pululan los cocodrilos, así como la rica biodiversidad de fauna salvaje, colma las expectativas de cualquier visitante evocando películas como Memorias de África o Mogambo. Este es el parque (reserva en este caso) que encabeza la lista de visitas indispensables del país y sin duda el mas visitado de toda Kenia, ningún viaje a Kenia estaría completo sin visitar el gran Masai-Mara.

Por otro lado, es cierto que quizás no sea el mejor escenario para observar a las aves, ya que a pesar de contar con mas de 400 especies, debido a su considerable extensión (1510 kms cuadrados, similar a la isla de gran canaria), algunas de las especies no se observan fácilmente; por contraste los depredadores abundan y no es difícil avistar leones (en el mara se encuentra la mayor concentración de Kenia de estos felinos con unos 800 ejemplares) o guepardos que aunque su población no es abundante, con un poco de suerte podréis comprobar como utilizan los vehículos para el avistamiento de presas sin ningún temor a los turistas.

La reserva, inaugurada en 1961, se ubica al oeste del Rift Valley y es una prolongación natural del gran Parque Nacional del Serengeti tanzano. El río Mara, la columna vertebral de la reserva, lo atraviesa de norte a sur para continuar su camino hacia el oeste hacia el lago Victoria a través del gran parque tanzano. Este cauce es la barrera natural que cada año deben atravesar las grandes manadas de cebras y ñus en su migración anual en busca de los verdes pastos. Como luego veremos, mas de un millón y medio de ñus y 200 mil cebras acompañados de otros tantos gacelas, constituyen el mayor espectáculo migratorio de animales terrestres sobre la faz de la tierra. Cada año después de las lluvias, entre abril y junio, esta gran migración de animales han de cruzar el peligroso río mara en busca de alimento fresco, encontrándose en su camino un río infectado de cocodrilos. Muchos animales morirán aplastados, otros ahogados, muchos otros caerán en las fauces de los enormes reptiles o en las garras de los depredadores que los esperan, otros morirán por hambre o por enfermedad, pero la gran mayoría logra llegar a las interminables praderas del Masai-Mara entre los meses de julio y octubre.

La ubicación del Masai-Mara y su altitud, por encima de los 1500 mts., determinan un clima suave y mas húmedo que en otras regiones del país. El paisaje abierto dominado por bosques de acacias y praderas herbáceas, así como llanuras y colinas que se ondulan hasta el horizonte y la riqueza de nutrientes para los grandes rebaños se mantienen gracias a sus abundantes lluvias, que oscilan entre los meses de noviembre hasta junio, siendo muy frecuente que se produzcan tormentas nocturnas. en las colinas y en las planicies, las praderas alternan bosques de acacias y matorral.

La lejanía de esta reserva de los grandes núcleos urbanos a diferencia de otros parques del país, le permite conservar algo que cada vez es mas difícil de observar en África: que los animales sean completamente libres, sin verjas que les rodeen ni obstáculos, e ignoran por completo las fronteras dibujadas sobre el papel, no solamente la que separa a los dos países sino también los limites del área protegida. La reserva esta rodeada al norte y este por la llamada área de dispersión habitada por la tribu masai, pero que a menudo es incluso mas fácil observar animales en esta área que en la propia reserva que esta excesivamente frecuentada por los miles de turistas que la visitan cada año en coche, minibus, avioneta, globo o ultraligero.

Al no ser un parque nacional, sino una reserva, el Masai-Mara no esta administrada por el servicio de parques (Kenya Wildlife Service) sino por las autoridades locales. El problema en este aspecto radica en las divisiones administrativas que están marcadas por el río Mara; así el sector este del parque pertenece al distrito de Narok, mientras que el lado oeste se haya en el distrito de Transmara. Este dato es importante conocerlo si se pretende visitar esta hermosa reserva ya que, en teoría, el precio que se ha de pagar por la entrada varia según el distrito por el que se haya accedido. Pero, y en este entramado de vida salvaje ¿donde encajan los masais?. Esta tribu de nómadas pastores, antiguamente temida por su carácter guerrero, habita estas tierras desde tiempo remotos. Durante el s.XIX, las epidemias y las guerras diezmaron la población masai y la llevaron a un declive de la que todavía hoy se esta recuperando; aunque una antigua profecía masai auguraba que con la llegada de los extranjeros los masai recuperarían su esplendor. actualmente la población de masais gira entorno a los 350 mil individuos entre las poblaciones Kenia yTanzania.

Cuando fue creada la reserva en 1961, uno de los principales objetivos era proteger a la fauna de las continuas matanzas a la que estaba sometida por parte de los cazadores blancos buscadores de trofeos. La protección de esta área favoreció la reocupación del territorio por los masais, quienes gracias al estatus de reserva pueden participar en la administración de la misma a través de la convocación de consejos de distrito así como pasear sus rebaños por la misma. Aunque los conflictos por la tierra aun hoy perduran, la formula elegida para la preservación y conservación de este gran espacio natural trata de rendir alguna compensación al pueblo masai en relación al comercio con los turistas, ya sea a través de campings, venta de artesanía local o bien mediante visitas a las aldeas masais. Todo ello, supone una fuente de ingresos permanente, aunque escasa, para este pueblo que lucha por mantener sus tradiciones frente a las imposiciones del progreso (aunque no es raro ver masais con calzados deportivos de marca o algún instrumento electrónico). Lo cierto es que hoy en día los masais se debaten entre su clásico conservadurismo y la tentación de sumarse a la revolución industrial en busca de un mejor estilo de vida. Ademas muchas de las costumbres masai se hayan hoy restringidas por la ley, como es el caso de la caza del león por parte de los jóvenes masais (aunque en algunos puntos no pierden la ocasión de ejercerla con la excusa de que el animal a atacado a las reses) y otras como la alimentación a base de sangre y leche aunque todavía se mantiene, poco a poco se va diluyendo en el olvido.

En el Mara hay dos estaciones bien diferenciadas: la estación lluviosa que se da en abril y mayo y de nuevo en noviembre con lo que ciertas zonas de la reserva son de difícil acceso, y la estación seca, que por el contrario tiene lugar desde julio a octubre y es quizás la mejor época para visitar el Mara ya que las hierbas son altas a consecuencia de las lluvias y las planicies están llenas de vida animal. los meses mas calurosos del año suelen ser diciembre y enero mientras que los mas fríos son junio y julio.

El mara ofrece un sinfín de posibilidades y alternativas al viajero, desde observar la gran migración anual de ñus, cebras y gacelas por sus planicies, hasta sobrevolar en globo sus inmensas llanuras plagadas de animales. Es una actividad bastante cara, entorno a los 350$ por persona, pero desde luego es una experiencia única en el mundo y si ademas es realizada durante los meses de la gran migración el espectáculo es sin duda indescriptible. Varios lodges y tented camps ofrecen esta actividad, que se basa siempre en la misma mecánica. los turistas son recogidos de sus habitaciones sobre las 5 y media de la mañana y conducidos hasta el lugar donde se va a realizar el despegue. La maniobra de hinchar el globo forma parte del espectáculo. Una vez que el globo se eleva, los pasajeros tienen ocasión de contemplar el amanecer sobre las llanuras del mara desde las alturas. El vuelo dura entre 60 y 90 minutos. Finalmente, el precio suele incluir un bush breakfast, un desayuno preparado sobre fogones de leña bajo un árbol de la sabana, habitualmente regado con champán. El Mara es además un lugar idóneo para el avistamiento de los llamados “big 5”. Hay que tener en cuenta que esta es una área de malaria, con lo que un buen tratamiento antipalúdico es indispensable, para evitar una mala experiencia.

¿como llegar?

El hecho de que no exista una única carretera principal hasta la reserva, unido a la propia geografía de masai mara, dividida en dos por el río, hace que sea conveniente estudiar la ruta para cada situación particular. El camino óptimo en cada caso dependerá no sólo del lugar de procedencia, sino también del destino, según éste se encuentre fuera o dentro de la reserva y, en este último caso, en el sector occidental u oriental. Por supuesto que el estado de las pistas es otro factor importante a considerar, y esto no se aprecia en los mapas. En general, ninguna de las carreteras de acceso a Masai Mara está en buenas condiciones, aunque se pueden considerar como aceptables. Aunque durante la estación húmeda, la lluvia embarra las pistas y dificulta aún más la circulación. Por todo ello, un gran número de visitantes elige viajar a masai mara en avión. Air KKenya ofrece dos vuelos diarios en línea regular desde el aeropuerto de Wilson, en Nairobi. El trayecto dura tan sólo 45 minutos, frente a las más de seis horas que cuesta cubrir la distancia en un vehículo que obligatoriamente tiene que ser un 4x4., aunque claro, sale mucho más caro que por carretera; por no hablar de los autobuses, que sólo llegan hasta la población de Narok, aún a mucha distancia de la reserva. Yo soy más partidario de hacer el trayecto por carretera ya que así es como se disfruta de la verdadera áfrica, con sus encantos e inconvenientes.

Desde Nairobi: Masai-Mara se haya a unos 270kms. de distancia de la capital justo en la frontera tanzana; de hecho se trata de una prolongación del gran parque nacional del Serengeti. este trayecto suele durar entre 6-7 horas dependiendo del estado de las carreteras (si se accede por la c12). En Nairobi, toma la carretera a104 hacia Naivasha y Nakuru. Después de pasar el Kikuyu escarpment, y maravillarse con las impresionantes vistas del valle del Rift, se de bajar al lecho del valle de Kedong, tomar a continuación en Maai-mahiu el desvío a la izquierda hacia Narok por la carretera b3, unos 15-20 km después de pasar Narok, la carretera llega a la localidad de Ewaso NgnNiro, donde hay un cruce, desde aquí hay dos posibilidades para acceder a la reserva:

    opción a: esta es la ruta más frecuentada, que conduce hasta el sector oriental del parque, donde se sitúa el Keekorok lodge. En Ewaso Ngiro, girar a la izquierda por la c12, unos 40 km más adelante aparece una bifurcación. Las dos pistas llevan al Masai Mara, pero a través de distintos accesos, y confluyen dentro de la reserva en el Keekorok lodge. La más utilizada es la de la derecha, que conduce a la entrada principal, Sekenani main gate; la ruta de la izquierda lleva hasta la Ololamutiek gate cruzando un puente derrumbado (1998), pero es accesible en 4x4.

    opción b: menos utilizada por su peor estado y la abundancia de barro después de las lluvias. En Ewaso Ngiro, continuar recto por la b3 unos 40 km más hasta Ngorengore. En esta localidad gira a la izquierda por la c13. desde aquí nuevamente existen dos posibilidades. La primera es continuar todo recto hasta la Oloololo gate y el Kichwa Ttembo camp, en el sector occidental de Masai Mara; la segunda opción es girar a la izquierda en Aitong por la e177, esta pista conduce al sector oriental a través de la Talek gate.

Desde Nakuru: desde aquí hay unos 130 kms. hasta Narok (a través de Njoro y Mau Narok). Muchos tramos de carretera están en penoso estado, por lo que el todo terreno casi resulta imprescindible (en estación de lluvias ya ni hablemos). Hay 2 opciones para llegar al Mara :

opción a: toma la carretera general a104 hasta Naivasha. ver "desde Naivasha".

    opción b: en Nakuru, toma la carretera en dirección sur hacia Njoro y Mau Narok cruzando el Mau escarpment. Esta pista se convierte en un barrizal durante las lluvias. La carretera desemboca finalmente en la b3 a la altura de Narok, gira a la derecha hasta Ewaso Ngiro.

Desde Naivasha: si partes de Naivasha tienes dos rutas principales para llegar a Ewaso Ngiro, desde donde se aplican las dos opciones mencionadas en el apartado "desde Nairobi".

    opción a: toma la carretera general a104 hacia Nairobi hasta Maai-Mahiu, de donde parte la b3 a la derecha hacia Narok y Ewaso Ngiro. Este es el camino más utilizado porque aprovecha un tramo de la carretera general.

    opción b: justo al sur del lago, toma el desvío a la derecha por la c88. Esta pista atraviesa las montañas del Mau escarpment y ofrece bellas vistas, pero presenta mucho barro durante las lluvias, finalmente desemboca en la b3, que deberás tomar hacia la derecha en dirección a Narok y Ewaso Ngiro.

Una vez ya en el Masai-Mara, independientemente del camino que hayamos recorrido para llegar hasta aquí, es importante, como en cualquier otro lugar pillar un mapa donde ubicaros (los podréis conseguir a la entrada) o en el alojamiento escogido, esto es importante para trazar un recorrido y así evitar y dando vueltas en circulo. Cuando se va con un safari todo organizado, es un problema del que no nos tenemos que preocupar ya que ya se encargará un touroperador de guiarnos por el parque, pero si no es así es imprescindible trazar antes el itinerario a seguir. Los animales abundan tanto dentro como fuera de la reserva, pero hay ciertas zonas de la reserva donde hay más posibilidades de avistar una u otra especie. La denominada área de dispersión (dispersal area) al norte y este de la reserva es igualmente rica en fauna, con la única diferencia que en esta zona hay asentamientos masais. El problema para los que eligen esta opción es que al sur de la carretera b3 no hay comunicaciones entre las pistas que conducen a las diferentes puertas de entrada, por lo que un vehículo procedente de Nairobi se ve obligado a dar un rodeo para llegar al sector occidental sin penetrar en la reserva. de hecho, la ruta desde Kericho es frecuentemente utilizada en tales casos, ya que incluso durante las lluvias permanece transitable. Conviene saber que una vez dentro de la reserva se puede pasar de un sector a otro sin grandes problemas. Aparte de esta red principal, existe una maraña de pistas secundarias en diversos estados de conservación, algunas de ellas transitables todo el año y otras inundadas durante la estación húmeda, sobre todo al noroeste. La conducción fuera de pistas (off-road) durante años, además de dañar el suelo, ha provocado la aparición de una telaraña de rodadas que se confunden con las pistas autorizadas. Aunque los mapas disponibles en general no son muy buenos, esto dificulta aún más su utilización. Por todo ello y por la gran extensión de la reserva, en el Masai Mara es fácil perderse, a no ser que utilices un gps y cuentes con una buena colección de waypoints. Como consejo general, si estás convencido de que ves una pista, utilízala, pero ten en cuenta que posiblemente no la encontrarás en el mapa. Registra tus pasos en un diario de ruta: si te pierdes, es conveniente que seas capaz de localizar un camino. Perderse, pero sabiendo cómo "encontrarse" de nuevo, es la mejor manera de separarse de las rutas más trilladas para descubrir paisajes y animales en soledad. Desde luego, este impresionante lugar no dejará indiferente a nadie, eso está garantizado.


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